Saturday, 24 September 2016

President Kolinda Grabar-Kitarovic congratulates Studia Croatica and sends salutations to Croatian emigrants in Argentina

REPUBLIC OF CROATIA
OFFICE OF THE PRESIDENT
CLASS: 961-03/16-01/43
NUMBER: 7/-06-01-01/2-16-02
Zagreb, 2 September 2016


Mr. Joza Vrljičak
M.T. Alvear 1205-5-C
1058 CA Buenos Aires
República Argentina


Dear Mr. Vrljičak,

The President of the Republic of Croatia Kolinda Grabar-Kitarović has received the publication “Studia Croatica”, which is published regularly in Argentina since more than fifty years.

Thanks to this valuable publication in the Spanish language, Croatian emigrants are informed about developments in the Republic of Croatia, her history, culture and society, allowing them to cultivate ties with the motherland and the preservation of the Croatian national identity.

The President of the Republic thanks you for the gift of the book, whishes you success in your future endeavours and sends her most heartfelt salutations to all of Croatian emigrants in faraway Argentina.

Best regards,

(signed)
Anamarija Kirinić

DIRECTOR
OFFICE OF THE PRESIDENT OF THE REPUBLIC OF CROATIA

Friday, 23 September 2016

Presidente Kolinda Grabar-Kitarovic - Felicita y saluda a la emigracion croata


REPÚBLICA DE CROACIA
OFICINA DE LA PRESIDENTE
CLASE: 961-03/16-01/43
EXPEDIENTE: 7/-06-01-01/2-16-02
Zagreb, 2 septiembre 2016




Señor Joza Vrljičak
M.T. Alvear 1205-5-C
1058 CA Buenos Aires

Republica Argentina

Estimado señor Vrljičak,

La Presidente de la República de Croacia Kolinda Grabar-Kitarović recibió la publicación “Studia Croatica”, que hace más de cincuenta años aparece regularmente en Argentina.

Gracias a esta valiosa publicación en castellano, los emigrados se informan de los acontecimientos en la República de Croacia, su historia, su cultura y sociedad, lo que les permite cultivar sus vínculos con la Patria y mantener la identidad nacional croata.

La Presidente de la República agradece a usted por el regalo del libro, le desea éxitos en sus trabajos futuros y envía sus más cordiales saludos a todos nuestros emigrados croatas en la lejana Argentina.

Saludos cordiales,

Anamarija Kirinić (firmado)
DIRECTORA

OFICINA DE LA PRESIDENTE DE LA REPÚBLICA DE CROACIA

Wednesday, 21 September 2016

30 - La revolución de las naciones en el Imperio Turco - 2000 Años de historia de Croacia

GASPAR GLAVIC: MIS LECTURAS SOBRE LOS 2000 AÑOS DE LA HISTORIA DE CROACIA



La revolución de las naciones en el Imperio Turco


La revuelta de los pueblos cristianos bajo el Imperio Turco, y en primer lugar la de los serbios y Griegos, comienza en una época en la cual el Imperio Otomano está empobrecido por la pérdida de sus conquistas al norte del Danubio, y en las que la opresión fiscal y militar se ejercía más duramente. Serbia había estado ocupada por los Austríacos durante una veintena de años, de 1717 a 1739, y se mantenía vecina de Austria, lo cual le ayuda a tener algunas relaciones con los países cristianos independientes. Por otra parte, desde hacía largo tiempo, en los territorios sometidos a los Turcos, existían rebeldes, los Haiduks, que eran campesinos cansados de la explotación turca que los lleva a convertirse en verdaderos guerrilleros y que acertaban duros golpes en contra de las fuerzas opresoras. Sus hazañas servirán de inspiración para los cantos populares. En 1804, se inicia una revuelta general, dirigida por un campesino llamado Kara George (Jorge el Negro-Karageorgevich), quien libera una parte del norte de Serbia. Esta primera rebelión será aplastada por los Turcos en 1813.

En 1815, un notable serbio, Miloch Obrenović se pone a la cabeza de una nueva revolución. Se bate en contra de los Turcos y después negocia con ellos para hacerse reconocer como príncipe hereditario de Serbia en 1817, el mismo año en que hace asesinar a Karageorgevich. Obtendrá el reconocimiento (1830) para la autonomía interna del principado serbio, reducido a las regiones del norte del país. Los descendientes de los dos jefes históricos (dinastías de Obrenović y Karageorgevich) se sucederán en el trono de Serbia, los primeros hasta 1903 y los segundos a continuación. Dos veces (en 1868 y 1903), los soberanos serbios serán asesinados. En 1833 Serbia obtiene una extensión territorial hacia el sur: esta anexión de "seis distritos" aumenta un cincuenta por ciento la superficie y la población del principado. En 1867, Serbia obtendrá la salida de su territorio de las últimas guarniciones turcas.

En la segunda mitad del siglo XIX, Austria y Rusia, las dos grandes potencias cristianas vecinas de los Balcanes, se interesan por la liberación de los eslavos balcánicos y comenzarán a extender hacia ellos su influencia. Al principio, Austria apoya sobre todo a los Obrenović, y Rusia apoya las aspiraciones de los Búlgaros. Turquía, que ya estaba convertida en "el hombre enfermo de Europa", se beneficia del apoyo de Inglaterra, que se opone a los objetivos rusos. En los años 1875-1878, se declararán revueltas en contra de los Turcos en Bosnia y Bulgaria, las que serán reprimidas, especialmente en Bulgaria, con sangrientas masacres. Rusia interviene militarmente. Después de una guerra muy dura, obliga a los turcos a reconocer, por el tratado de San Esteban, una "Gran Bulgaria", casi tan extendida como la Bulgaria actual, englobando toda la Tracia y Macedonia. Pero, bajo la presión de Inglaterra y después del arbitraje de otras potencias en el Congreso de Berlín, ella debe retroceder y contentarse con un Estado búlgaro mucho más pequeño: los dos tercios norte de la Bulgaria actual. Serbia se agranda hacia el sur-este, anexando sobre todo a la ciudad de Niš (Nich). Al mismo tiempo, Bosnia es ocupada militarmente por Austria, con gran indignación por parte de Serbia. Es el tiempo en el que surge un tercer Estado sudeslavo independiente, el tercero contando con Serbia y Montenegro, y este es Bulgaria, rival potencial de Serbia.

Numerosos conflictos entre estos dos países comenzarán, con las ambiciones serbias sobre Bosnia y de Bulgaria sobre Macedonia. Los Balcanes se convertirán en un polvorín y las grandes potencias europeas comenzarán a lamentar la llamada "balcanización", o la creación de Estados muy pequeños según el punto de vista de las potencias.

En 1885, Bulgaria se apodera de la llamada "Rumelia Oriental", nombre dado por los Otomanos a las provincias de Tracia y Macedonia y que pertenecían formalmente en esa fecha a Turquía. Por otra parte, Austria influye en el rey serbio Milán Obrenović, y éste declara la guerra a Bulgaria de la cual sale derrotado. En 1901, Alejandro Obrenović promulga una nueva constitución, la cual es suprimida algunos meses más tarde. En el ejército se han creado organizaciones secretas de carácter terrorista como "La mano negra", "La Unión o la Muerte" y "la joven Bosnia", al mismo tiempo que vuelven sus ojos a Rusia buscando un aliado en contra de Austria, culpable de impedirles llevar a cabo sus planes expansionistas granserbios. Los escándalos en la corte y la vida disipada del rey Alejandro con Draga su mujer de origen checo, no será más que un pretexto para llevar a cabo el macabro asesinato de la pareja real. A fines del año 1903, la organización militar secreta "la Mano negra", asesina a Alejandro y a Draga su esposa en el propio palacio. Al rey le arrancan los ojos, y la reina es violada y acuchillada salvajemente por los oficiales encargados de la "operación". Ambos, aún vivos, son arrojados por la ventana y fusilados acto seguido. La Europa civilizada queda asombrada por tan increíble masacre, pero que será pronto olvidada cuando los conjurados ofrezcan el trono a Pedro II Karageorgevich quien se encontraba en el exilio en Ginebra, Suiza. El mismo año de 1903, estalla una insurrección popular en Macedonia contra el yugo turco, la cual será aplastada sangrientamente. Cinco años más tarde, en 1908, Bulgaria proclama su independencia completa, mientras que Austria decretaba la anexión de Bosnia, a la cual ya la tenía ocupada militarmente.

Croacia protesta por esta anexión, y sobre todo Serbia, que ve cerrado su paso al sur, a las provincias en donde la población serbia era bastante numerosa. Pašić, el ministro serbio del rey Pedro 1, comienza a buscar un entendimiento con sus vecinos balcánicos y encontrar así la salida al sur. En 1912, logra sellar una alianza entre cuatro países balcánicos: Serbia, Montenegro, Bulgaria y Grecia, los cuales se fijan como objetivo arrebatar a Turquía los últimos territorios europeos que ella gobierna aún: será ésta la Primera Guerra Balcánica. Turquía es vencida. Grecia se agranda hacia el norte (la parte costera de Macedonia), Bulgaria hacia el sudeste (Tracia), y Montenegro ligeramente hacia el este (parte oeste del Sandjak). Albania por su parte, se convierte en un Estado independiente, pero será sobre todo Serbia, la que más ganará con el triunfo sobre los Turcos. Ella adquiere el Este del Sandjak, el Kosovo y la parte más grande de Macedonia. Esta última anexión, será rechazada por los búlgaros, quienes consideran que los dialectos que hablan los macedonios son muy próximos del búlgaro, y que los guerreros macedonios que habían luchado contra los turcos se consideraban generalmente como búlgaros. Pero sobre todo Bulgaria estimaba que la Macedonia le había sido prometida por el tratado de alianza concebido antes de la guerra. Bulgaria ataca a Serbia y retoma la provincia que reclama. A Serbia se le unen Rumania, Grecia e incluso Turquía, que espera así reconquistar algo de lo perdido. Se inicia de esta manera la Segunda Guerra Balcánica (1913). Bulgaria será derrotada y el tratado de paz de Bucarest consagra los nuevos repartos territoriales. Bulgaria y Turquía insatisfechas, se unirán a las potencias del Eje.

29 - El Imperio Austríaco - 2000 Años de historia de Croacia

GASPAR GLAVIC: MIS LECTURAS SOBRE LOS 2000 AÑOS DE LA HISTORIA DE CROACIA


EL IMPERIO AUSTRIACO


El régimen austríaco fue infinitamente menos duro que la dominación turca. A pesar del sistema feudal, la falta de igualdad cada vez más marcada en provecho de los Alemanes y de los Húngaros, los pesados impuestos y los trabajos obligados, el Imperio de los Habsburgos era un estado de derecho, en donde el sujeto, el ser humano, no estaba a merced de lo arbitrario. Era también un Estado abierto hacia Europa, más desarrollado económica y culturalmente. En el siglo XVIII conocerá el despotismo ilustrado de José II. La diferencia entre los dos imperios, se puede notar aún en el presente: los antiguos súbditos del Imperio Austríaco (austríacos, croatas, eslovenos, húngaros, eslovacos, checos, etc.) demuestran su orgullo cuando se les señala el parecido que existe entre ellos en sus costumbres, usos, arquitectura, cocina, etc. Al revés de los pueblos que vivieron bajo el poder del antiguo Imperio Turco (serbios, búlgaros, griegos y los turcos, ellos mismos) niegan sus parecidos y costumbres muchas veces evidentes, pero no solo no desean esta comparación, sino que hasta se consideran insultados. También existe un mundo danubiano y un mundo balcánico, cada uno caracterizado por innumerables detalles de la vida cotidiana, a pesar de que son heterogéneos, distintos, en lo lingüístico y en lo político. Estos dos universos perpetúan el recuerdo de estos dos antiguos imperios.

En 1527, Croacia había elegido como soberano a un Habsburgo (bajo la amenaza directa de la invasión turca). Pero el reino en tanto que entidad jurídica subsistía, con sus instituciones, su dieta o Sabor, su ban y su nobleza. El territorio croata desde luego estaba reducido: Dalmacia vendida a Venecia, Eslavonia conquistada por los Turcos, los Confines militares administrados directamente por Viena. El reino de Croacia quedaba reducido casi a la región de Zagreb: reliquiae reliquiarum olim inclyti regni Croatiae (restos de los restos del ilustre antiguo reino de Croacia). Esta nostálgica fórmula latina muestra que los croatas reducidos a tan exiguo espacio, mantenían el recuerdo del "reino tri-unitario" de otros tiempos: Croacia, Eslavonia y Dalmacia. Tenia un régimen feudal en el cual los privilegios de la nobleza eran muy grandes al lado de la vida de los campesinos que trabajaban en condiciones muy duras y sacrificadas. Pero las relaciones entre Croacia y el Imperio, eran en el hecho una asociación, en teoría libremente consentida, con territorios que guardaban cada uno su respectiva personalidad y en los que no se hacía diferencia entre los sujetos de las diversas regiones; cada uno según su casta o clase, tenía los mismos derechos, independientemente de su nacionalidad.

La nobleza de los eslovenos, como los de Bohemia, serán muy pronto germanizadas, pero las de Hungría y de Croacia jugarán un gran rol en el Estado.

Los serbios de los Confines accederán muy seguido a altos cargos militares. Había sin duda, en el Imperio austríaco una política de opresión de Estado el cual deriva más y más a la centralización, pero no existía una total discriminación hacia los sujetos no germanos del Imperio. Los sujetos cristianos bajo los turcos eran privados de sus derechos, pero continuaban a formar comunidades étnicas homogéneas, con fundamento confesional, sin bases territoriales definidas.

Los sujetos de los Habsburgos pertenecían a un mosaico de unidades territoriales, y no étnicas, muy diversificadas, que conservan a lo menos en teoría, sus instituciones históricas; si ellas no son iguales en derecho según las castas de la sociedad feudal, ellas son iguales según sus nacionalidades. Pero, al mismo tiempo, los pueblos sometidos a los Habsburgos están en un mayor grado que los del Imperio Turco, bajo la amenaza de asimilación. Y esto porque un cristiano del Imperio Otomano (serbio, búlgaro, griego) no tenía ninguna oportunidad de llegar a ocupar un puesto en el imperio; él vivía estrictamente en el cuadro de su comunidad nacional y religiosa. Al contrario, un sujeto eslavo católico de Austria (croata o esloveno, como también checo o eslovaco, y más tarde polaco) podía pretender ocupar todos los empleos sin discriminación, a condición de saber hablar y escribir el alemán (o el húngaro) y también haber adoptado las costumbres de los pueblos dominantes del imperio. La germanización o la magiarización lo acechaban.

Este peligro se sentirá muy fuertemente sobre todo en el siglo XIX. Los serbios que vivían en el Imperio Austríaco forman un clase aparte: su religión ortodoxa, cuya libertad de ejercicio estaba garantizada por el Imperio, crea una barrera entre ellos y los pueblos dominantes, y les protege por lo tanto, de una posible asimilación cultural. Podían acceder a altas funciones en la administración, y en lo militar, entregarán a Austria, numerosos generales serbios. Desde el punto de vista cultural, la oposición que ya existía entre los pueblos ortodoxos y católicos se profundiza.

Los serbios continúan en no escribir su lengua nacional tal como la hablan. Escriben solamente el "eslavo-serbio", una forma de eslavón apenas influenciado por el habla local, con una ortografía muy compleja y diflcilmente comprensible para el pueblo. Pero este mismo pueblo, produce, en su propia lengua y solo oralmente, magnificas canciones: son cantos épicos que evocan especialmente las luchas de resistencia contra los Turcos, y también sus cantos líricos son de una gran belleza. Al oeste al contrario, se escribe en los dialectos locales tal como ellos se hablan. En la Dalmacia veneciana o ragusina (Dubrovnik), se conocerá en el Renacimiento una brillante florescencia literaria, que se expresará ya sea en latín o italiano, pero también en los dialectos locales. La región de Zagreb, y más al este Eslavonia, como así mismo Bosnia, conocerán también una literatura local en sus propios dialectos.

A pesar de las profundas diferencias existentes entre ambos imperios, tanto uno como el otro serán sacudidos por las revueltas de sus pueblos durante el siglo XIX . Este movimiento se unirá al despertar de las nacionalidades que atravesará Europa en la época romántica, y se desarrollará progresivamente durante más de un siglo (1804-1918), y llevará a la destrucción de los dos imperios y la aparición del Estado yugoslavo. También los caminos de esta liberación serán bastante diferentes a ambos lados de la frontera:

El Imperio Turco, más opresivo y no permitiendo ningún derecho a sus sujetos cristianos, será desmantelado por etapas y únicamente por la fuerza: una serie discontinua de revueltas populares, guerras y otras operaciones militares se irán escalonando en numerosos episodios desde 1804 a 1913. Es un proceso que hará nacer y crecer a un Estado nacional serbio.

El Imperio Austríaco, por su parte no verá su territorio disminuir, sino al contrario, crecer aún más. En 1797, Napoleón le "regala" Dalmacia, precedentemente en poder de Venecia. En 1809, Napoleón retoma Dalmacia, Istria y Eslovenia para crear las "Provincias Ilirias", y anexa Dubrovnik, hasta entonces una república independiente. Pero en 1815, después de la derrota de Napoleón, Austria se apodera nuevamente de todo y esta vez, ya no habrá nada entre ella y los turcos (exceptuando al minúsculo Montenegro).

En 1878 Austria ocupa la provincia turca de Bosnia a la cual anexará definitivamente en 1908. Un territorio equivalente a la mitad de la futura Yugoslavia (Eslovenia, Croacia, Voivodina, Bosnia) estará por lo tanto bajo el poder de Viena. Pero ya este Imperio era el teatro en el cual se estaba produciendo una lenta maduración cultural a través de la cual, los pueblos eslavos que la habitaban, toman conciencia de ellos mismos, y desarrollando sus lenguas y culturas, reivindican pacíficamente sus derechos. Este proceso desemboca en el desarrollo de un movimiento yugoslavo y el Imperio de los Habsburgos, se hundirá definitivamente como consecuencia de su derrota en la Primera Guerra Mundial.

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Gaspar Glavic: Mis lecturas sobre los 2000 años de la historia de Croacia
Studia Croatica - electronic edition -
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Tuesday, 20 September 2016

28 - Éxodo y fronteras militares - 2000 Años de historia de Croacia

GASPAR GLAVIC: MIS LECTURAS SOBRE LOS 2000 AÑOS DE LA HISTORIA DE CROACIA

ÉXODO Y FRONTERAS MILITARES


La dominación turca provocará igualmente inmensos desplazamientos. Afectará a más de la mitad de la población de habla croata-serbia; croatas que huyen de las proximidades de la frontera turca para refugiarse más al norte, y sobre todo serbios. Estos huían de los abusos de los Turcos o de los Albaneses musulmanes. Las migraciones se producían siempre desde el sur hacia el norte. Es la razón por la cual algunas regiones empiezan a quedar vacías: el Kosovo, al cual los serbios lo consideran la cuna en la cual nace el antiguo reino serbio, y en donde se va implantando poco a poco una población albanesa. Pero otras regiones empezarán a recibir a los refugiados en su huida: Bosnia; y más al oeste la frontera (krajina) de Bosnia y de Dalmacia; al norte la Voivodina. En Bosnia, una población serbia estaba ya presente al este y al sur del país; en las tierras vacías de la frontera entre los turcos y el Imperio austríaco, pero que eran tierras croatas, los austríacos instalarán a los serbios que huyen del Imperio Turco. En 1521 se crean estas fronteras militares (krajina) de Croacia, los cuales tendrán un régimen especial otorgado por los austríacos y que durará hasta 1881. Estas regiones correspondían a las partes del territorio croata que bordeaba la frontera turca de esos tiempos, y se extenderán más tarde a las regiones reconquistadas a los turcos en los siglos XVII y XVIII; territorios colocados directamente bajo la administración militar de Viena y no bajo las autoridades croatas locales.

Los refugiados que se instalan vivirán en comunidades (zadruga) y serán administrados por sus propios jefes elegidos (knez). No estarán sometidos a ciertas obligaciones feudales pero deberán estar permanentemente en armas, a disposición de Austria y viviendo con los recursos del país en el que están habitando. Al norte, la llanura que se extiende más allá del Danubio, la Voivodina, reconquistada por los austríacos a los turcos a fines del siglo XVII, había sido completamente vaciada de sus habitantes por causa de las guerras. El gobierno austríaco instala en ella a los serbios que piden refugio en su huida de los Otomanos. En 1690 y 1694, en virtud de un acuerdo entre el emperador Leopoldo I y el patriarca serbio Arsenio III Crnojević, se instalarán 200'000 serbios en Voivodina. Aparte de las tierras recibidas, tendrán el derecho de practicar su religión y gozar de cierta autonomía. Un poco más tarde, se les unirán colonos que vienen de todos los rincones del Imperio de los Habsburgos: alemanes primero, a los que les seguirán los húngaros, croatas, eslovacos, ucranianos, rumanos, todos repartidos en pueblos étnicamente homogéneos. Vale decir, cada pueblo estaba formado principalmente por una sola etnia.

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Gaspar Glavic: Mis lecturas sobre los 2000 años de la historia de Croacia
Studia Croatica - electronic edition -
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